Fernando Martín
sigue en primera línea. El presidente de Fadesa se ha hecho con la
titularidad de casi el 1% del capital de Iberdrola, un porcentaje
valorado ahora mismo en Bolsa en torno a los 500 millones de euros,
haciendo realidad el acuerdo alcanzado hace ya meses con Ignacio Sánchez Galán,
presidente de la eléctrica, cuyo bloque de accionistas estables, que
agrupa al día de hoy a algo más del 25% del capital, pasa a reforzar.
La intención del empresario, repetidamente expresada en las últimas
semanas en su entorno más cercano, es “llegar hasta el 3% del capital
de Iberdrola”, idea ahora paralizada a cuenta del precio alcanzado por
el valor en Bolsa. Ayer, y a tono con el mercado, la eléctrica cedió un
4,1%, hasta los 42,51 euros por acción, lo que provocó que la
capitalización cayera por debajo de los 50.000 millones de euros
(49.522 exactamente).
Martín pasa a integrarse en el núcleo de accionistas estables que
apoya la gestión de Sánchez Galán contra los intentos anexionistas de Florentino Pérez, presidente de la constructora ACS. Hasta la entrada de Martín, dicho bloque totalizaba el 24,32% del capital social.
Las participaciones más significativas del mismo corresponden a la
BBK vasca (7,75%); la valenciana Bancaja (2,56%); el fondo Omega
Capital de Alicia Koplowitz (2,48%); Juan Luis Arregui,
vicepresidente de la compañía y presidente a su vez de Ence (2,07%);
cajas de ahorro de Castilla y León (1,91%); la malagueña Unicaja
(1,52%); el empresario andaluz Nicolás Osuna (1,25%); el Banco Santander (1,04%); el también andaluz Sánchez Ramade (0,86%); Caja Murcia (0,78%) y diversas cajas y particulares más con porcentajes menores.
En la misma disposición que Fernando Martín de aumentar su
participación en Iberdrola se encuentra el Fondo Omega, cuyo gestor, Óscar Fanjul,
manifestó hace escasas fechas a este diario haber efectuado nuevas
compras “hasta rozar el 3%”, aunque sin precisar el porcentaje exacto.
En idéntica situación se encuentra Bancaja, “con voluntad de llegar
hasta el 5%”, con el visto bueno del Banco de España y el permiso del
mercado.
La situación descrita enmarca la verdadera dimensión del
enfrentamiento, que ya nadie desmiente, entre la actual gerencia
encabezada por Galán y el invasor Florentino Pérez,
presidente de ACS, quien, al margen de las opciones sobre acciones que
haya podido suscribir, controla ahora mismo el 7,70% del capital de la
eléctrica, porcentaje al que habría que añadir el 5% adquirido días
atrás por el empresario belga Albert Frére.
El papel clave de la BBK
En medios de Iberdrola se ha ratificado a este diario la absoluta confianza en el alineamiento de la vasca BBK que preside Xavier Irala
con la causa de Sánchez Galán, reiterada tanto por el propio Irala como
por el PNV, quienes han desmentido haber llegado a algún tipo de
acuerdo con ACS.
Otro 35,19% del capital social está en manos de instituciones
nacionales e internacionales, la mayor parte de los cuales son fondos
de inversión y de pensiones que tradicionalmente han venido delegando
su voto en Junta General a favor de Galán. Uno de tales fondos, el
inmobiliario Glanmore Property Fund británico, dueño del 1% de
Iberdrola, aseguraba días atrás no estar dispuesto a escuchar ninguna
oferta por su paquete “inferior a 70 euros y en efectivo”.
El resto del capital, hasta el 27,79%, está en manos de accionistas retail,
de los cuales el 38% son el País Vasco, el 26% de Madrid, el 8% de Castilla y
León, el 7% de la Comunidad valenciana, y el resto de otras autonomías, y cuyo
perfil es seguido de forma minuciosa por los hombres de Galán en Iberdrola. Las
espadas siguen en alto, cierto, pero Florentino Pérez y sus aliados tendrán que
poner sobre la mesa una OPA muy atractiva para apear a Galán